SYNDROME DE BURNOUT IN THE PERSONAL MEDIC OF HOSPITAL MUNICIPAL LA PORTADA AND COVID 19 SEVILLA – POTOSÍ, LIVE ON PANDEMIA FOR COVID 19 IN 2020
Vanessa Eiby Oporto Escalier (1)
Karla Alexandra Belén del Rocío Osinaga Bascopé (2)
RESUMEN
La pandemia por el COVID 19 logro cambios a nivel mundial, tanto en la población general, como en el personal de salud que trabajo en primera línea, quienes tuvieron que afrontar la situación no solo en la parte laboral sino también en lo familiar y social, lo que generaría mayor sobrecarga emocional y por lo tanto un aumento del estrés.
La sintomatología para reconocer la clínica por estrés laboral se determinó utilizando el Cuestionario de Maslach Burnout Inventory versión para profesionales de servicios humanos (MBI-HSS), y se realizó las evaluaciones mentales correspondientes.
El presente trabajo es un estudio no experimental de tipo transversal, descriptivo, cuantitativo; la población estudiada está compuesta por médicos que trabajan en el Hospital de La Portada en la ciudad de La Paz, Bolivia y del Centro COVID 19 Sevilla- Potosí, la muestra fue de tipo no probabilístico cuya participación fue voluntaria.
En cuanto a los resultados de la escala de Burnout, la mayor parte del personal médico de Potosí presentó agotamiento emocional severo y moderado a diferencia del personal médico de La Paz que presentó agotamiento leve.
PALABRAS CLAVE: Pandemia, Burnout, médicos, agotamiento emocional, agotamiento físico.
(1)Hospital Municipal La Portada – Centro COVID 19- La Paz
(2) Hospital Daniel Bracamonte – Unidad de Salud Mental Potosí
Autora de referencia: Karla Osinaga karlabasco07@gmail.com
ABSTRACT
The present work is a non – experimental, cross sectional, descriptive, quantitative study, the population studied is made up of doctors who work at the Hospital La Portada in the city on La Paz – Bolivia and the COVID 19 Center Seville- Potosí, the simple, was of a non – probabilistic type whose participation was voluntary.
Regarding the results of the Burnout scale, most of the medical personnel from Potosí presented severe and moderate emotional exhaustion, unlike the medical personnel from La Paz who presented mild exhaustion.
KEYWORDS:
Pandemic, Burnout, doctors, emotional exhaustion, physical exhaustion.
INTRODUCCIÓN
El 11 de marzo del 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la enfermedad COVID-19 como una pandemia, y tan solo dos semanas después ya se había propagado a 114 países, muchos de ellos adoptando cuarentenas totales con impactos económicos incalculables. En este contexto, la mayor preocupación de las naciones durante la pandemia ha sido el control de la carga hospitalaria y la demanda de servicios de salud. En América Latina en particular, esta epidemia puso al descubierto déficits de los sistemas sanitarios que ya eran preexistentes, los que revelaban desde antes una capacidad de respuesta limitada ante la demanda poblacional, a pesar de muchas reformas recientes (2,3) De esta forma, además del riesgo implícito por exposición al coronavirus, la gran carga de trabajo y las demandas psicoemocionales a las que han sido expuestos los trabajadores de salud durante esta pandemia son indescriptibles e inconmensurables y representan uno de los retos más evidentes en el tema de los factores de riesgo psicosocial en el sector salud en Latinoamérica y el mundo (1)
En términos de salud mental, la pandemia de la COVID- 19 presenta 2 grandes desafíos: el impacto psicológico del confinamiento de la población en general y el impacto en la salud mental de los profesionales de la salud (1). Los niveles de agotamiento emocional de enfermeras y médicos se han puesto de manifiesto en estudios en Francia, Italia y España. Entre los profesionales sanitarios españoles e italianos, los estudios señalan el agotamiento emocional y las crisis de ansiedad como los principales síntomas. En Brasil, a pesar de la falta de datos, el Consejo Federal de Enfermería (COFEN) señala que el agotamiento físico y mental son los principales síntomas de Burnout. Los trastornos relacionados con el estrés, la ansiedad y la depresión se pueden ver como reacciones emocionales normales ante una pandemia. En este sentido, es necesario entender el síndrome de Burnout como un problema potencial y por lo tanto es necesario la implementación del desarrollado de estrategias para brindar apoyo para la salud mental, aplicando pruebas de tamizaje para detectar manifestaciones de psicopatología que pudieran poner en riesgo a los trabajadores de la salud y algoritmos de manejo para las mismas, a través de una intervención en etapa de crisis para hacer el contacto emocional, dimensionar el problema, evaluar soluciones, toma de decisiones y seguimiento.
ANTECEDENTES
Síndrome de Burnout es una conceptualización dada por Cristina Maslach en 1976, como una respuesta al estrés crónico que desemboca en el desgaste profesional, que se origina en el contexto laboral y tiene consecuencias no solo individuales sino también colectivas; dentro de la organización y la sociedad (2), ha surgido un interés creciente en la comunidad científica por su estudio. Este síndrome consiste en tres elementos independientes pero relacionados: logro personal reducido o autoeficacia reducida: se refiere a los sentimientos de incompetencia y falta de logros personales en el trabajo, despersonalización que representa la dimensión interpersonal y se refiere a respuestas negativas hacia las personas y hacia el propio trabajo y agotamiento emocional que trata con los sentimientos de frustración, por cansancio físico y emocional en ausencia de recursos (3,4).
El burnout se refiere específicamente a un fenómeno del contexto ocupacional y no debe ser aplicado para describir experiencias en otras áreas de la vida”, pero se reconoce más, que es un patrón bidimensional, solo con los síntomas de agotamiento e indiferencia (al trabajo o a las personas), pueden ser suficientes para considerarse que estamos frente a un caso de burnout (7). Teóricamente, esto coincide con el modelo circunflejo de afecto o bienestar psicológico de Russell (8), donde se representa el conjunto de relaciones mutuas de sentimientos o afectos en un espacio de orden circular formado por dos dimensiones bipolares: alta-baja activación (eje de energía) y agradabilidad – desagradabilidad (eje del placer), lo que posibilita cuatro efectos psicológicos posibles. El burnout se ubica en el cuadrante de la combinación de baja activación o energía, y bajo placer o agradabilidad, lo que puede ser de utilidad práctica para un rápido tamizaje (figura 1).

En el 2019 la OMS incluyó al síndrome de burnout en la lista de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) (QD85 Burn-out), sin embargo, no lo incluye como una condición médica, sino como un fenómeno ocupacional dentro de los “problemas asociados con el empleo o el desempleo” y se describe también en el capítulo “factores que influyen en el estado de salud o que necesitan atención de servicios médicos”, pero no propiamente clasificado como enfermedad o trastorno de salud. Aunque el burnout no es una enfermedad como tal, es bien sabido que sus consecuencias o efectos sí comprenden trastornos de la salud mental y el bienestar subjetivo, pero también deterioros objetivos del sistema musculoesquelético, respiratorio, cardiovascular, endócrino e inmunológico (9), así como otros efectos en el desempeño laboral de personal de salud, que se extienden al ausentismo, errores médicos y más días de recuperación de pacientes, entre muchas otras disfunciones adicionales.
METODOLOGÍA
Este es un estudio es de tipo descriptivo, cuantitativo, observacional, de corte transversal. Se incluyó en el mismo a médicos generales y especialistas del Hospital Municipal La Portada – La Paz y del Centro COVID 19 Sevilla de la ciudad de Potosí que aceptaron voluntariamente participa del estudio. El tipo de muestra es no probabilística, con muestreo de conveniencia, compuesta por un total de 94 médicos, a quienes participar se les aplicó Maslach Burnout Inventory versión para profesionales de servicios humanos (MBI- HSS).
RESULTADOS
Se realizó el estudio con una muestra de 74 sujetos, que representa el 68% del total del personal médico. Predomina el sexo masculino, constituyendo el 55%, mientras que el sexo femenino conforma el 45%. Con relación a la edad, se encuentra que los entrevistados fluctúan entre los 28 y 48 años de edad; un 33%, médicos generales, un 18% médicos internistas, un 11%, médicos anestesiólogos, un 7 %, médicos intensivistas, un 7%, médicos pediatras, un 7% médicos cirujanos, un 7%, médicos traumatólogos, un 7% médicos ginecólogos obstetras, un 3% médico psiquiatra. En cuanto a la escala de Burnout, la mayor parte del personal médico de Potosí presentó agotamiento emocional severo y moderado a diferencia del personal médico de La Paz que presenta agotamiento leve, las subescalas de valoración del cuestionario: agotamiento o cansancio emocional corresponde al 82% vs 24%; despersonalización al 8% vs 1% y realización personal al 10% vs 1%. Por lo que, se podría inferir el posible diagnóstico de síndrome de burnout en la mayor parte de la muestra; es decir, del análisis de los datos recogidos, se evidencia que, la mayoría de los médicos optaron por responder que se sienten “cansados” o “fatigados” por su trabajo, presentan sentimientos de vacío, agotamiento, fracaso, impotencia, baja autoestima y pobre realización personal. Respecto al agotamiento emocional. Esto puede deberse a que en el nivel de expresión emocional cuentan con recursos emocionales para hacer frente a las demandas de la situación. En el componente de despersonalización es decir que, el personal presenta índices medios a altos en su mayoría, por lo cual podrían desarrollar actitudes de apatía o actitud irritable e insensibilidad, falta de motivación hacia el trabajo, esto no es determinante para que tenga actitudes irritables e irónicas que afecten el desempeño del profesional, o en la interacción y comunicación con el equipo de trabajo, pero si es relevante. En relación a la falta de realización personal, se infiere que los médicos de la muestra tienden a evaluarse negativamente, particularmente en la habilidad para la realización del trabajo, donde resultado no esperado se constituye en frustración que podría obstaculizar el desarrollo personal y profesional.

La figura representa los indicadores en relación a las subescalas de valoración del cuestionario, sacando los indicadores de acuerdo a la afectación en una, dos o tres subescalas. Índice sugestivo medio, corresponde al 77% de los evaluados, índice sugestivo bajo corresponde al 14%, y el índice sugestivo alto a 4 personas, 9%.

Gráfica correspondiente a las sub escalas de valoración del cuestionario: agotamiento o cansancio emocional corresponde al 82%; despersonalización al 8% y realización personal al 10%.
DISCUSIÓN
Aún se sigue estudiando el impacto global que la pandemia COVID 19 ha tenido en el estrés y la salud mental, pero la Organización de las Naciones Unidas ha advertido que provocará un aumento en el número y severidad se los problemas de salud mental en cientos de millones de personas y que dichos problemas tienen riesgo de ser ignorados o subestimados (4). La OMS por su parte, ha confirmado que el impacto de la pandemia en la salud mental es extremadamente preocupante y que los trabajadores de cuidado de la salud que están en la primera línea de atención al COVID-19, son particularmente vulnerables por las altas cargas de trabajo, el riesgo de infección y las decisiones de vida o muerte que tienen que tomar, entre otras cosas. (5, 6). Es precisamente por estos datos la importancia de realizar la contención por parte de salud mental a todo el personal para hacer el diagnóstico oportuno, con reconocimientos de los síntomas capitales para tener un enfoque terapéutico y esto no ocasione una disfunción en su entorno personal, familiar y sobre todo laboral.
La pandemia de COVID-19 de momento ha sido un acontecimiento que ha significado un cambio de mentalidad con respecto a la manera de llevar las relaciones interpersonales a nivel mundial, alteración que tiene como factor común una limitación del contacto físico.
Desafortunadamente sus consecuencias relacionadas con la salud mental aún no han sido estudiadas de manera sistemática, pero a corto plazo se espera el advenimiento de trastornos en la salud mental secundarios a la desestructuración del sistema social, miedo, ansiedad y aislamiento, por otro lado propios de la situación (7).
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, estudios realizados en China hablan de la presencia de síntomas relacionados al miedo y ansiedad en aproximadamente el 16% de la población (8). Los profesionales de la salud no son inmunes a los efectos deletéreos que provoca ejercer la medicina en medio de una pandemia, tal es así que en centros hospitalarios chinos entre el 15% y 23% del personal sanitario presentaron síntomas de ansiedad y trastornos de desadaptación como resultado del estrés laboral (9).
CONCLUSIONES
Durante la pandemia de COVID-19 los profesionales de salud estuvieron expuestos a altos niveles de estrés en el ámbito laboral, lo que produjo que un gran porcentaje de ellos (cerca del 95%) sufriera Síndrome de Burnout severo y moderado.
Es necesario implementar medidas de apoyo psicológico para el personal de salud en situaciones de emergencia.
CONFLICTO DE INTERÉS.
Las autoras declaran no tener conflicto de interés.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Juárez-García A. Síndrome de burnout en personal de salud durante la pandemia COVID-19: un semáforo naranja en la salud mental. Salud UIS. 2020; 53(4): 432- 439. doi: https://doi.org/10.18273/ revsal.v52n4-2020010
- Maslach C. Burned-out. Human Behaviour. 1976;5(9):16-22.
- Maslach, Schaufeli, Leiter . Job burnout. Annu Rev Psychol. 2001;52:397-422.
- Maslach C JS , Leiter M . The Maslach Burnout Inventory Manual. In: C. P. Zalaquett RJW, editor. Evaluating Stress: A Book of Resources. 3: The Scarecrow Press; 1996.
- UN (United Nations). Policy Brief : COVID-19 and the Need for Action on Mental Health EXECUTIVE SUMMARY. 2020; https://www. un.org/sites/un2. un.org/files/un_ policy_brief-covid_and_mental_ health_fnal.pdf.
- World health Organization. Substantial investment needed to avert mental health crisis. Who.Int 2020; 5-7
- Leiter MP, Maslach C. Latent burnout profles: A new approach to understanding the burnout experience. Burn Res 2016; 3: 89- 100.
- Russell JA. A circumplex model of affect. J Pers Soc Psychol. Epub ahead of print 1980. doi: 10.1037/ h0077714.
- Salvagioni DAJ, Melanda FN, Mesas AE, et al. Physical, psychological and occupational consequences of job burnout: A systematic review of prospective studies. PLoS ONE. 2017; doi: 10.1371/journal. pone.0185781